El rótulo es lo primero que se lee de un comercio y, muchas veces, lo último que se renueva. Cuando toca cambiarlo, merece la pena dedicarle una tarde de decisiones antes de pedir presupuesto.
Estas son las cuestiones que más problemas dan después, cuando ya está instalado.
Primero, la normativa
Antes de diseñar nada, consulta en el Ayuntamiento las condiciones de tu calle: hay zonas con limitaciones de vuelo, de tamaño o de tipo de iluminación, y en el casco antiguo suelen ser más estrictas. Encargar un rótulo que luego hay que retirar sale muy caro.

Qué mirar en el presupuesto
Pide siempre más de un presupuesto y compara estos puntos, no solo el precio final:
- Tipo de iluminación y consumo estimado: el led cuesta más al instalar y mucho menos cada mes.
- Garantía del material frente a la humedad y el salitre, que aquí pasan factura.
- Si el precio incluye la retirada del rótulo anterior y la tramitación de la licencia.
Si estás pensando en renovarlo, avísanos: algunas convocatorias de ayudas incluyen la rotulación dentro de la reforma del local, y conviene pedir los presupuestos antes de que se abra el plazo.